domingo, 10 de febrero de 2013

Our World: 1er mes en el taller de arte

Paz y Bien!

Hola! Aquí estoy otra vez, gracias a Dios, por los andares del blog :)
Ha sentado muy bien estos días fuera del blog, recuperando fuerzas físicas y mentales, y preparando proyecticos varios que tenía pendientes.

Aunque hoy es domingo, quería compartir con vosotros mi primer mes en el taller de arte... ¡madre mía cuantas cosas!
Ha sido, definitivamente, una muy buena decisión, el apuntarme al taller; mis experiencias creativas se están ampliando y lo que al principio parecía una simple curiosidad, se está volviendo en algo que deseo hacer por el resto de mi vida. De verdad, no creí estar en la posición en la que me encuentro ahora mismo, y eso me gusta mucho: algo que se me ha dado y que pienso aprovechar (con la ayuda de Dios siempre).

Bueno, vamos a lo que vinimos: compartiros mi experiencia :)
En el lugar que estoy aprendiendo, tienen la modalidad libre de enseñanza, dígase que planteas lo que deseas aprender y los profesores te van guiando según el proceso y tu interés. Por lo cual, en una misma sala, estamos personas aprendiendo cosas diferentes: uno acuarela, otro pintura al óleo, otro collage, otro dibujo, etc, etc..
Mi proceso ha comenzado interactuando, desde el primer momento, con los materiales; aprender el manejo del lápiz y sobre todo del pincel, en su desplazamiento sobre la superficie de trabajo, que en mi caso, es sobre papel. Poco a poco me ido adecuando a desarrollar una sensibilidad hacia estos materiales e intentar ver más allá de la mera realidad física.
Mi profesor destaca mucho ir de lo interior a lo exterior, pues el artista expresa aquello que lleva dentro, y con eso, se vale de los materiales (pincel, pintura, lienzo, mediums, etc, etc) para sacar su idea, su interior.

Esto ha sido un reto en varios sentidos, pues al principio fui con la idea de aprender la teoría, olvidando que es en la práctica donde conseguimos la experiencia y la riqueza estética de esos materiales. Pero ahí voy, soltando amarras y disfrutando de cada paso, de cada error... a veces me siento frustrada por no obtener un resultado "perfecto", que por mi naturaleza, es hacia donde siempre me dirijo, sin embargo, esta experiencia de libertad está siendo totalmente liberadora.
He pasado del lápiz, al pincel con acuarela, luego a manchar, a trabajar un poco la luz y la intención de los trazos y el color, a de momento estar con acrílicos y las siluetas.




Está siendo genial este proceso, no puedo dejar de decirlo, que doy muchas gracias a Dios por esta oportunidad, por este regalo :)
Gracias por también compartir conmigo esta aventura! Os veo esta semana por el blog!
Besitos de 1er mes de taller de arte.